Todo se mueve muy rápido, las inversiones, los cambios en los medios sociales, la integración de aplicaciones, nuevos desarrollos. Estamos metidos en una inercia positiva de innovación, pero con su parte negativa que implica perderse dentro de todo.

Instagram libera funcionalidades, Snapchat irrumpe con fuerza, Facebook Live intentando (o logrando) desplazar a Periscope, cambios de orden en Facebook, algoritmos en evolución (Page Rank, Edge Rank, etc) y una nueva serie de formatos y contenidos derivados de los famosos seis segundos que Vine nos trajo.

¿Dónde está lo que realmente debo hacer en Social Media, en Digital? Es una gran pregunta que empieza a aparecer. A nadie le gusta parecer “viejo, obsoleto” ni mucho menos “poco innovador”, pero al final, eso sigue siendo una cuestión más de “ego” que de “objetivo de negocio” y es ahí donde debemos de centrarnos mediante las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué medio digital me permiten acercarme a mis objetivos de negocio?
  2. ¿Qué formatos de contenidos me permiten acercarme a mis objetivos de negocio?
  3. ¿Qué dinámicas/activaciones me permiten acercarme a mis objetivos de negocio?

En este vasto mar de medios, contenidos, formatos, etc, la nueva búsqueda debe ser convertirte en un elemento RELEVANTE para tu audiencia y por ende, con posibilidades de acercarte a tus objetivos de negocio. De nada servirá tener un gran uso de Snapchat si esto no te permite la generación de Leads para tu e-commerce, mucho menos si tu mercado objetivo no es usuario masivo de ese medio.

Lo mismo pasa con los medios sociales principales: Twitter y Facebook. Nada va a suceder si la entrega de tu contenido no está orientado ni presentado de la forma en que tu consumidor está habituado a recibir información. La relevancia tiene más que ver con el conocimiento de tu consumidor final, la forma de acercarte y mantenerlo conectado.

La tarea es muy complicada. Hay mucho ruido en la red. Distinguirse entre todo ese ruido es una labor que requiere mucho análisis, estrategia y sobre todo, precisión en la hora de la ejecución. Puede seguir funcionando muy bien un mensaje de texto simple como lo puede hacer un GIF o un video; todo depende del uso, contexto, calidad del copy en el momento de la ejecución. Esta búsqueda incluye errores, lo interesante es que la era digital nos trajo una mayor aceptación del “prueba y error” lo que nos permite evaluar, en diferentes momentos y situaciones, algunos nuevos modelos de contenidos, formatos e incluso funcionalidades de los medios digitales.

Algunos se preocuparán por generar tráfico a sus sitios web o aplicativos propios, otros buscarán conectar directo con su consumidor independientemente de la plataforma que se encuentra; en ambos casos, tendrán que ser los suficientemente relevantes para poder capturar atención y generar el famoso “call to action” que nos lleve al objetivo de negocio.

¿A ustedes no les parece que estamos llegando a un punto donde a veces hay mucho ruido y pocas nueces?