Llega el “Knockout System” de la Copa del Mundo, y poco a poco menos equipos seguirán vivos en la contienda, pero la euforia comercial por estar presente en la justa mundialista no va a ceder. Claro, entre más lejos llegue la selección que un patrocinador apoya, la sensación de que el patrocinio ha sido bien trabajado será más alta.

Por eso, hay una guerra de marcas por todos lados: ¿Qué marca viste a la Selección que juega mejor? ¿Con qué calzado se han anotado los mejores goles mundialistas? ¿Quién patrocina a los jugadores con mejor desempeño? y así como se busca asociar los altos valores deportivos con una marca, también está la publicidad que asocia de forma negativa las campañas alrededor del fútbol o los jugadores.

Ninguna publicidad es negativa a menos que el producto que ofrezca sea diferente al que el cliente aclara y en esa teoría descansan las nuevas tendencias virales que busca la publicidad, se hable bien o mal, pero que se hable. Generar ruido, hacer buzz. Así, quiero destacar tres campañas comerciales en México que llaman poderosamente mi atención por varios aspectos y que al menos en dos casos se han arraigado en la mente del consumidor mexicano.

Me gusta la propuesta de Mitsubishi Motors, patrocinador de ¡Fútbol Americano! (NFL) y que de manera creativa, ingeniosa, y muy humorística se asociaron al Mundial de Fútbol y la Selección Mexicana, con esos comerciales donde Ken Nakamura, su Director general, cobra penales o derriba arqueros al más puro estilo de la NFL vestido con una playera verde. Es un deleite verlo bailar. Esta campaña la incluyo, por las razones ya señaladas.

Dos que no vamos a olvidar: “Pidele Un Tiempo” de Cerveza Sol y “Haz Sandwich” de Bimbo. Dos efectos de masificación y popularidad, con dos aplicaciones cotidianas diferentes. La campaña de la cervecera ha trascendido y saltado de la pantalla a la vida cotidiana de los consumidores. ya es común que en conversaciones se utilicen expresiones como “vengo en la moto” cita extraída del anuncion comercial de Televisión. Incluso en redes sociales como Twitter, se generó una etiqueta (hashtag) denominado #vengoenlamoto, y los usuarios hablaban sobre situaciones donde han usado la frase pegajosa: “Jefe, no se enoje por el reporte, o sea, vengo en la moto”, y muchas más por el estilo han de tener más que satisfechos a los responsables de la marca. Especialmente por que Sol, no es la cerveza oficial de la Selección Nacional y su impacto ha sido mucho mayor que el de su competencia sin duda alguna.

Con la panificadora Bimbo, sucede algo similar, aunque las connotaciones cambian. Si son cómicas, pero tienen una vertiente negativa: “Hacer Sandwich” se ha convertido en sinónimo de estar distraído de tu principal función: jugar bien el Mundial. Usando una música pegajosa del grupo “Kinky”, con un gran despliegue de medios que abarcan desde TV, radio, internet y hasta pantallas en los sistemas de metro en las grandes urbes del país, nadie es ajeno a la campaña. Los aficionados identificaron esta campaña como un factor de distracción de los jugadores durante cierta etapa de la preparación mundialista, y ya nadie se escapa de “hacer sandwich” cuando cometiste una pifia en cualquier orden de la vida. “Que se vayan a hacer sandwich” rezaban algunos tras el apretado empate contra Sudáfrica, ni que decir con la derrota ante Uruguay.

Al final del día, la “recordación” que están teniendo estas últimas campañas es muy alta, se habla de ambas marcas, se ha trasladado a la vida común y estos términos están rondando nuestra vida cotidiana. Y cuando las oigamos, inmediatamente pensaremos en la marca, el primer paso para lograr la persuasión del consumidor ha sido bien dado.

http://www.youtube.com/watch?v=phpWEkpFwIo

http://www.youtube.com/watch?v=zTqGYTePU38