Ha sido muy controversial el anuncio que ha hecho el Proyecto 15 Mil y la cancelación del mismo. Para muchos aficionados es un maltrato más a la afición, para otros simplemente es que la afición no respondió como debía. Para algunos más, tratarán de encontrar otras explicaciones, en cuanto a mi respecta, son públicas las cuestiones que argumenté como retos de este Proyecto cuando recién fue lanzado.

Estadio Tamaulipas

Lejos de que alguien sea culpable, o de quien haya tenido razón o no, lo que viene a continuación debe ser de un gran aprendizaje para todos. Una vez más se comprueba que el fútbol profesional necesita claramente de eso, de profesionales preparados para poder minimizar las zonas de riesgo y tratar de llevar a buen puerto cada iniciativa.

No quiero decir con esto que el Proyecto 15 Mil no logró su cometido por falta de profesionalismo, pero si creo que  no estuvo del todo medido ni tampoco “atacado” el mercado del puerto jaibo. La estrategia no fue la correcta y un proyecto que la gente debería tomar como suyo, involucrarse, terminó siendo un proyecto que solo podía salvarse con la intervención de elementos masivos en la compra de abonos, como sindicatos, donde más por obligación que por convicción hubieran tenido que adquirir este acceso a un espectáculo de Liga de Ascenso.

Un problema grave en México es la gran desconfianza que suele haber en proyectos donde se pide colaboración económica cuando no se tiene el producto enfrente. Y en el caso tampiqueño, la desconfianza aumenta por la gran cantidad de franquicias e historias de terror que la afición al fútbol ha sufrido y que ha desembocado en que una plaza histórica como Tampico-Madero, navegue en los pantanos de la Segunda División cuando claramente hay posibilidades de estar en otras alturas.

Aquí viene el reto, Tampico necesita crear infraestructura para albergar un club de altos vuelos, un club estable, un club duradero. Es la oportunidad ideal para crear un organismo que pueda tener bases sólidas para el futuro. Cuesta mucho, si. Tomará tiempo, si. Pero si se quiere que haya condiciones adecuadas para aspirar a máximos circuitos debe crearse una nueva infraestructura adecuada, un estadio funcional no basta, se requieren canchas de entrenamiento propias y adecuadas, se requiere casa-club que garantice un ambiente armónico para que los jugadores se desarrollen para poder competir, se requiere estabilidad directiva, económica y financiera, y esto solo se puede lograr,  conociendo la plaza, el entorno tampiqueño y obviamente de fútbol. Se necesita trabajar totalmente diferente a como ha venido sucediendo.

La oportunidad de oro le cae al Proyecto de Franco Zuñiga, que con detractores y demás, es el proyecto que está vivo, y que hoy por hoy es quien puede cimentar una nueva forma de trabajo y si aprovechan, por fin crear un club con bases, no importa la división. Es preferible construir y cimentar sin riesgos en una división menor, que llegar a Liga de Ascenso y  desaparecer la franquicia en uno o dos años. La cuestión así está. Aunque, el rumor continúa de que puede llegar la división de plata a la ciudad, la realidad es que hay que esperar que es lo que viene con el proyecto que queda.

Los futboleros seguro estaremos expectantes.