Teniendo un sistema de ligas similar a las ligas Europeas, como lo mencioné en la primera parte de estas ideas, las oportunidades se abren de forma interesante para crear una nueva base estructural en las divisiones de ascenso, y es que en lo que a mi respecta y a pesar de que debo confesar que me divertí mucho, pero el ver en TV Azteca el seguimiento a un equipo PROFESIONAL de TERCERA DIVISION (Valedores de Iztacalco) jugando en canchas de condiciones deplorables es simplemente una forma de que nos demos cuenta como están las cosas allá abajo.

Obviamente, no pido canchas en perfecto estado o demás, solo instalaciones adecuadas, y eso se logra involucrando a la afición de cada comunidad, y no hay mejor forma de traer fans que ofreciendo un buen producto en la cancha, y las reglas actuales no favorecen el espectáculo en las divisiones menores, si no que se apuesta al espectáculo que da el juego por si mismo, pero con errores y deficiencias propios de jugadores en formación. Este formato, podría revivir la “Copa México”, para tener campeón de Liga, Campeón de Copa y el famoso “Campeón de Campeones”. La Copa México la podrían jugar las divisiones profesionales y por ahí, alguna vez quizás un equipo de Segunda División le de pelea al América o al Guadalajara. Eso incrementaría las expectativas de las Divisiones y serían ingresos extras, obvio también habría más gastos, pero seguro también más patrocinadores porque la base de seguidores por club crecería irremediablemente.

mexicoIgualmente, habría que dejar esa cultura proteccionista que nos hace tanto daño y no fomenta la competitividad: los ascensos y descensos deben ser de varios equipos al año. Mínimo dos equipos deben descender y olvidarnos del famoso porcentaje o cociente. ¿Imaginan ustedes el impacto que podría tener que el América descendiera a la Primera A? ¿Cómo estarían los estadios? Porque hay que aceptarlo, no es lo mismo que vuelvan a descender los Indios de Juárez, a que un equipo como Necaxa, América, Pumas o Chivas algún día toquen el circuito de ascenso. En España, el Atlético de Madrid descendió y tardó dos años en regresar. Este tipo de cosas incentivaría las inversiones en las diversas divisiones al haber más oportunidad de ascender, pero también la oportunidad de enfrentarse a equipos atractivos y competitivos. También, al quitar los cocientes, se apoya al desarrollo de franquicias, puesto que los que ascienden de Primera “A” a Primera van en una desventaja tremenda contra el resto, se necesita hacer futbolísticamente algo muy sobresaliente para librarla, y si no veamos al actual Puebla que hace peripecias y no se ha logrado quitar fácilmente el yugo a más de una temporada de pelea. Igualmente veamos a Indios, que en unas semanas prácticamente se ha metido de lleno a la lucha del no descenso y por su flotante cociente se ha convertido en el mayor candidato a irse de nuevo a la “División de Plata”.

El beneficio creo que sería bastante: habría más interés de los particulares por establecer un club de fútbol, habría más interés de apoyar este deporte por una percepción de alta competitividad y una percepción de igualdad entre un equipo de Tercera y uno de Primera, la diferencia estaría en donde están ubicados, pero quizás en alguna Copa podrían enfrentarse; igualmente empezaríamos a cosechar historias y nuevas rivalidades deportivas, por ejemplo, equipos que en la Copa se enfrenten entre Segunda y Tercera División y muchas leyendas se empezarán a forjar: un equipo de Segunda ganando a uno de Primera, Uno de Primera A sucumbiendo ante uno de Tercera y así, historias que le dan sentido al juego y lo llevan a otro nivel. Cosa que hoy por hoy, casi no existe en la estructura de nuestro fútbol.

En resumen, hay que analizar el Sistema de Ligas y Competencia del fútbol Mexicano, y no solo arriba donde hay 18 equipos, si no abajo, donde el numero rebasa los 300, ahí está la base, ahí debemos darle el empujón para que esta industria explote y genere los satisfactores para todos: aficionados, jugadores, directivos, entrenadores, patrocinadores.

Quizás todo esto suena muy idílico y difícil de concretar, quizás algunos digan que la economía del país no puede soportar un sistema de este tipo. Quizás tengan razón porque no tengo un estudio serio y profundo para sustentar estas ideas, que por el momento son solo eso: ideas y opiniones.

Continuará…