Los jugadores están en el vestuario, el olor a linimentos, pomadas, los vendajes, los rituales previos al juego parecen ir aderezados por la música que no falta. En México de repente oímos vestuarios con cumbia, con la música del momento, quizás en otro lado música de banda, y hay quienes buscan darle sentido a esos momentos al finalizar un entrenamiento o antes de iniciar la recta final a la cancha con música.

Los efectos que tiene sobre el ser humano son muy conocidos, entre que la música se relaciona con momentos, sentimientos y provoca el recuerdo y que ciertos motivantes se disparen. También puede tener el efecto contrario: música que despierta la melancolía y un dejo de tristeza.

Por eso, cuando leí que Pep Guardiola motiva a su Barcelona con música de Coldplay quise ahondar un poco sobre este tema. Primeramente porque Coldplay me gusta mucho, es de mis bandas predilectas y entonces me sentí en “sintonía” con lo que Guardiola hace con su vestidor. No solo eso, Pep lo llevó más allá e hizo que lo pusieran en todo el sonido local del Nou Camp a manera de motivación.

Lo de Guardiola me llevó a encontrar una entrevista a Frank Riijkaard que habla de sus gustos musicales: The Killers, Nirvana, The Beatles, Soundgarden, Audioslave, Deftones, Queens of the Stone Age, Morrisey, The Smiths, Sex Pistols, XTC, pero quien más lo ha marcado es The Pixies. ¡Menuda Sorpresa! Con esa lista de artistas y grupos lo quisiera tener como amigo en mi perfil de Last.Fm

La cuestión es de que manera un grupo puede identificarse con una canción o de que forma el líder o guía de ese puede encauzar a un grupo heterogéneo de jugadores, de diversas nacionalidades para despertar deseos de superación o motivación para salir adelante y dar lo mejor de sí.

Hace tiempo escribí sobre canciones para este tipo de situaciones, primero escribí una lista de las 10 canciones más “power”, luego hice una actualización.

Vía | Sport | Matador

Foto | Diario Deportivo Record