Hace pocos días hablábamos de como el fútbol mexicano podría atreverse a dar el siguiente paso y revolucionar su andar en el balompié. Decíamos que desconocíamos las razones por las que muchas cosas podían o no darse en favor del juego.

Jupiler League: En favor del negocio del fútbolLa situación ocurrida en Carson, California donde el equipo nacional fue eliminado de la posibilidad de conseguir un boleto a Beijing 2008 a ha predispuesto las emociones del mundo futbolístico azteca en busca de consolidar un nuevo proyecto que asegure los resultados que el nivel mexicano en el fútbol debe obtener según su zona de clasificación.

Lamentablemente, la mayoría del periodismo solo ha buscado en responsabilidad al Director Técnico: Hugo Sánchez, que si bien es responsable de lo que ha ocurrido con sus combinados, también es cierto que lo ocurrido en Carson desnudó muchas carencias del jugador mexicano que han sido constantes en la época más reciente de nuestro fútbol.

Por eso algunos buscamos afuera de nuestro México, ejemplos que nos ayuden a entender como otros países buscan desarrollar el fútbol. Hoy me tocó ver algo sobre la “Jupiler League”, la máxima división de Bélgica y las modificaciones que hicieron a su liga para favorecer al negocio de los clubes que la integran y entregar un mejor espectáculo al aficionado.

Jupiler League: En favor del negocio del fútbolLa liga belga ha recortado la cantidad de equipos de 18 a 16 como parte de una sacudida radical a su competencia, según anunciaron este martes. Estos cambios allanan el camino para implementar un sistema de playoffs al final del campeonato, similar a la liguilla mexicana en la que participarán seis finalistas que disputarán el título de liga y las plazas para copas europeas.

Esta propuesta contó con la aprobación de los representantes de los 18 equipos y se implementará en el inicio de la temporada 2009-2010. El gerente de la liga, Ivan De Witte admitió que el plan tuvo resistencia de algunas partes en inicio, pero se llegó a un acuerdo que calificó como histórico en el fútbol de su país.

De Witte calificó como una necesidad la reducción de equipos dado que es un hecho que en Bélgica no existe el nivel de apoyo suficiente de los aficionados para tal cantidad. Según sus propias palabras: “En Bélgica no hay espacio para 18 clubes en la máxima categoría. Solo 2% de la población va regularmente al fútbol, en Holanda se tienen 18 equipos en su Primera División, pero ese país tiene 50% más habitantes…”

Parece que las medidas tomadas tienen un buen sustento.