AC Milán de Italia ganó con justicia y jerarquía la Copa Mundial de Clubes de la FIFA y con ello el título honorífico de “mejor club del mundo” con un contundente 4-2 que más allá del resultado, nos lleva a reflexionar varias cosas.

Primero, esta edición de Boca Juniors no fue una de las más competitivas de la historia. Si bien, mucha de la fama internacional del equipo xeneize la había basado en sus múltiples conquistas internacionales (Copas Interamericanas, Libertadores, Sudamericana e Intercontinentales), ahora no llegó al Mundial de Clubes en su mejor momento. No fue de los ganadores de la liga argentina y el principal revulsivo que buscaban (Juan Román Riquelme), se quedó en la tribuna por las disposiciones de FIFA. Así las cosas, Milán siempre se vio potente, y es que comparen primero la alineación:

Boca Juniors: Caranta, Morel, Ibarra, Battaglia, Palermo, Palacio, Cardozo (Gracián), González (Ledesma), Maidana, Banega y Paletta

AC Milan: Dida, Maldini, Kaladze, Gatusso (Emerson), Inzaghi (Cafú), Seedorf (Brochi), Nesta, Pirlo, Kaká, Ambrosini y Bonera

En un vistazo queda claro, que Boca resultó un cuadro de ciertos jugadores altamente competitivos, y otros que buscan llegar a ese nivel. El equipo europeo es toda una constelación de figuras, campeones mundiales y que están sometidos a las exigencias de ligas que suelen comprar a los mejores jugadores de América y otras latitudes para competir en sus países y en copas europeas como Champions League y la Copa UEFA.

Y aún así, los argentinos pudieron haber hecho más. Dominaron el primer tiempo, pero obtuvieron poco, luego la suerte se volteó y Milán hizo lo suyo: arrasó.

Lejos de explicar porqués y cómos, o de clavarnos en el aspecto táctico, quiero comentar el punto de como el mercado americano es exportador de jugadores, y nuestras competencias internacionales sirven de escaparate para los jugadores, cosa que en México no alcanzamos a comprender del todo porque exportamos poco. Por eso, de repente el aficionado mexicano no entiende la importancia que puede tener una Copa Libertadores, o una Sudamericana. Sin embargo, desde que México compite en sudamérica, el nivel de nuestro seleccionado y de nuestros clubes ha aumentado y se ha demostrado en la cancha que somos una liga potente en el continente en todos sentidos: comercial, financieo y deportivo. Somos de los tres primeros.

AC Milan Campeon del undial de clubes FIFASin embargo, empieza a darse un cambio, de a poco, muy lento, estamos empezando a exportar jugadores a Europa. Según, Esquivel Sport, en Uruguay se exportan 370 jugadores al año, y en México los podemos contar con la mano, y podemos darles seguimiento a todos en la sección deportiva de un noticiero de televisión. Pero cada vez son más, de a poco, pero el mercado europeo nos está volteando a ver y eso debemos celebrarlo.

El fútbol puede revolucionar y movilizar a nuestra población, si nos decidimos y nos damos cuenta que en la exportación de jugadores podremos encontrar una nueva forma de hacer muy rentable al fútbol, provocaremos una gran cadena reactiva de beneficios. Para exportar, se requiere inversión en infraestructura para generar jugadores, scouteadores, mejores entrenadores, mayor capacitación, y también se haría una presión importante por mejorar la cultura física impartida en el sistema educativo mexicano. La necesidad de que nuestros niños y jóvenes lleguen mejor preparados para el alto rendimiento nos hará que apresuremos lo que va lento.

Mover jugadores a otros mercados, no solo el europeo, también el asiático que se está volviendo muy atractivo, implica tener que regularizar y estandarizar nuestras operaciones con las del continente europeo: calendarios y reglas. Como todos sabemos, en México ha tardado en aplicar la Ley Bossman, nuestro calendario es complicado por las fechas contra eventos internacionales donde participan nuestros clubes y además tenemos un sistema de clasificación a torneos internacionales bastante ineficiente debido a que existe un torneo Interliga para clasificar a la Copa Santander Libertadores. Trataron de mejorarlo, pero resultó lo mismo, un sistema complicado solo para justificar la celebración del torneo en Estados Unidos.

La salida de Rafael Márquez, Antonio De Nigris, Andrés Guardado, Héctor Moreno, Pavel Pardo, Ricardo Osorio, Carlos Salcido y algunos más, sumados a los casos de Nery Castillo y Giovanni Dos Santos, y con los extranjeros exportados por nuestra liga como hicieron en su momento los Tigres con Aílton y Pachuca más recientemente con Aquivaldo Mosquera nos habla de que se está volteando a México y que se van a empezar a mover muchos engranajes que estaban detenidos.

Tenemos que estar preparados para esto, mayor y mejor capacitación, uso y conocimiento de metodologías, formas de trabajo, tecnología, preparación física, seguimiento, evaluación de rendimiento y desempeño, scouting efectivo, pero sobre todo una mejor formación de nuestros jugadores se ven en el horizonte, también está en nosotros en acelerar estos procesos.

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