La goleada y el buen fútbol con el que Pumas doblegó al espectacular Santos Laguna por 3-0 en el juego de ida de la Semifinal del Fútbol Mexicano, me pone a recordar aquellas temporadas en que Ferreti dirigió a los Tigres de la UANL y por mi trabajo seguí casi todos los entrenamientos de su época como adiestrador felino.

No he visto trabajar a nadie como el, y aunque en algunas cosas podía diferir sobre su forma de trabajar, queda claro que es un entrenador que tiene bien definida su idea del juego, sabe como traducirla en prácticas y por ende, sabe como reflejarla en el terreno de juego. Tigres en esa época se convirtió en un equipo ordenado, equilibrado y difícil de batir. Quzás no tuvo el “punch” que tiene ahora con estos Pumas.

El problema de “Tuca” Ferreti en Tigres es que fue “incomprendido” por la afición, nunca hubo ese click emocional como el que tuvo en su momento Miguel Herrera con los Rayados de Monterrey, y en su momento, en distintos espacios defendí el fútbol que buscaba implantar en Tigres, solo que su vocación por controlar el tránsito del balón, por mantener la posesión, y buscar el mejor lugar para atacar, cuidando también le momento, volviendo el juego a ratos, lento, a ratos explosivo, le valió que los aficionados enjuiciarán en todo momento el fútbol desplegado por Tigres. Fútbol que regaló varias liguillas, una final, y muchas ilusiones.

Su carácter es fuerte y muchos temen acercársele, especialmente reporteros, sin embargo es una persona de mucho fútbol: le da su espacio a los jugadores en la victoria, y asume la responsabilidad en las derrotas y los empates. Da la cara. No podré olvidar el momento cuando en el Apertura 2001, Tigres cayó ante Pachuca, quedando subcampeón y el salió enfrente de los jugadores, muchos de ellos con lágrimas en los ojos por la derrota, se reunieron en torno a Ferreti quien con fuerza y seguridad les dijo: “Vamos a recibir ese trofeo como hombres…” Y así lo sentimos quienes estuvimos en aquella noche. Tigres había hecho lo posible, no pudo, pero dejó todo en la cancha. Una lección sobre liderazgo, pero sobre todo sobre su filosofía del juego. En algo tan sencillo se encierran tantas cosas.

Cuando habla de fútbol se le oye conocimiento, sabiduría. Alguna vez le oí decir que “Sin técnica no podía haber táctica” y nada más cierto, hoy le empieza a ir muy bien con jugadores técnicos como Sambueza o Solari, Barrera que está siendo una grata revelación.

También en su momento aseguré que quizás lo mejor era que saliera de Tigres, porque había una presión innecesaria sobre la afición hacia su forma de jugar. Peregrinó por algunos equipos con resultados más positivos que negativos, y ahora con Pumas volvió a demostrar que independientemente de las nóminas, la fórmula para conseguir un buen nivel está en mantener una base, y mantener una continuidad en el trabajo. Con Tigres hizo varios años de Director técnico, y con Pumas ya construyó una base con jugadores jóvenes y otros más maduros con hambre de destacar.

Hace poco le vi sonreír, hablar de lo que siente cuando la afición unamita canta, cuando le manifiestan su apoyo, y creo que Ferreti se lo merece. Es grato ver que sigue vigente, pero también es grato verle sonreír.

Ricardo Ferreti en Tigres