Quizás la parte más sencilla a evaluar porque no hay subjetividad. Realizar test físicos de evaluación y control es una práctica común en el alto rendimiento.

Iniciar pretemporada con una evaluación para determinar las cargas de trabajo, hacer un control al iniciar la temporada, otro a medio campeonato y uno más al finalizar el torneo. Eso es lo más común. Sin embargo, mover esos datos obtenidos a nuestra tabla de atributos contribuíra a que tengamos más definido el perfil completo de nuestro jugador.

Así tendríamos cubiertos: lo técnico, lo mental y lo físico. ¿Suena como una buena ficha técnica?

Atributos físicos:

  • Aceleración (¿Tiene explosividad?¿reacciona muy rápido?)
  • Agilidad (¿Es ágil?¿Sus movimientos son ligeros?)
  • Equilibrio (¿Coordina bien?¿Calcula bien espacio-tiempo?)
  • Condición Natural (¿Su naturaleza es fuerte?¿reacciona rápido a los trabajos?)
  • Fuerza (¿Es fuerte al choque con un jugador?)
  • Resistencia (¿Tiene resistencia aeróbica?¿Y anaeróbica?)
  • Salto (¿Cuánto salta? ¿Le da ventajas?)
  • Velocidad (¿Es veloz?¿Supera a sus competidores?)

Con nuestros test físicos, incorporamos nuestros datos y ya tendríamos una ficha muy completa de lo que nuestros jugadores representan. Hacer esto nos puede hacer mejor observadores de nuestros jugadores, y de posibles prospectos en juveniles o bien en refuerzos.

Obviamente esto es a groso modo, y solo es una idea de la cual partir para observar los atributos de un jugador. Incluso, pueden ir agregando otros más que también vamos a sugerir más adelante. Esto nos parece la base.

Ahora solo tendríamos que realizar un apartado para el portero. Eso lo veremos en la entrega número IV de este artículo.